CONÉCTATE CON TU DAW

CONÉCTATE CON TU DAW

¿CÓMO PUEDES CONECTAR CON TU DAW?

O mejor dicho… Cómo producir canciones que conecten contigo y con tu audiencia, sin perecer en el intento.

Al principio cuando empezamos a hacer canciones con un programa de producción musical (Digital Audio Workstation, DAW en adelante), puede que los planetas se alineen y te salgan temas que te sorprendan para bien. Enhorabuena…

¡Porque acabas de caer en la trampa!

Poco a poco irás viendo que a tus temas les falta recorrido para que transmitan lo que te gustaría, o suenen como suenan las canciones de los artistas que escuchas

Justo aquí es donde empieza la cuesta arriba de tu curva de aprendizaje, momento en el que muchas personas abandonarán la producción musical como una faceta que al principio traía satisfacción en sus vidas. 

Otros tantos, continuarán por este largo camino investigando cómo mejorar, llenando sus cabezas de ideas y sus discos duros de samples y plugins. De pronto te encuentras con un universo de conocimiento que sientes que está lejos de alcanzar.

 Un ejemplo

De pronto te enteras de que dentro de la producción musical hay un proceso que se llama compresión y detrás del concepto compresión, se abre otro universo de conocimiento donde se encuentran como galaxias, los tipos de compresión, tipos de compresores, máquinas o plugins que hacen este proceso, dónde, cuando y para qué aplicar cada tipo de compresión, cuando no aplicarla, etc

En definitiva, te vas a tener que enfrentar a multitud de casos para poder crear un mapa mental sobre el proceso creativo y técnico para finalmente poder alinearte tú mismo los planetas y realizar un producto musical que cumpla con unos mínimos estéticos y de sonido.

Después de esta pequeña retahíla, debe decirse que no todo está perdido y que hay determinadas cosas que desde ya puedes hacer, sin necesidad de perderte mucho en plugins, en tutoriales o en extensos cursos sobre producción musical. No es otra cosa que recuperar aquello que hizo que tus primeros temas tuviesen un algo especial y es: centrarte en la música.

Como ya tenemos cierto recorrido en la producción musical, podemos plantearnos realizar una canción con algo de premeditación. Todo lo que vayas a realizar en preproducción te ahorrará horas de trabajo durante el proceso creativo. 

¿Qué elementos puedes considerar durante la preproducción? 

Sencillo, bocetos sobre la idea que quieres contar, cómo estructurarla, qué paleta de sonidos vas a querer utilizar en tu canción, ensayos de armonías, melodías, ritmos, ensayos de sonoridad, etc. 

Posiblemente te estarás diciendo, demasiado trabajo para hacer una canción ¿no?

 Sin embargo, no te das cuenta de que en tu carpeta de proyectos casi alcanzas el millón de proyectos inacabados. Proyectos que aunque no llegaron a término, te sirvieron para conocer tus instrumentos, herramientas, probar estilos y practicar. Todo eso es preproducción colega, posiblemente habrás casi definido sin darte cuenta tu propio estilo y sonoridad en ese millón de intentos de canción, repásalos de nuevo y guarda bien aquellas cosas que con propia honestidad, te resulten verdaderamente atractivas para así poder localizarlo a posteriori con rapidez.

Bien, llega el momento de enfrentarte al proyecto en blanco, one more time, pero esta vez hazlo con inteligencia. Elige aquellos instrumentos que te funcionaron bien en antiguas canciones o proyectos inacabados. En definitiva, elige instrumentos que por si mismos ya te estén diciendo algo, utiliza una pequeña plantilla para poder estructurar el tema, puedes copiarlo de producciones de artistas que te gusten, aunque luego no la cumplas al 100% y ponte desde cero, a construir una canción, con los mejores sonidos que tengas en ese momento, para que luego no tengas que pasarte horas sobreprocesándolos, y que al final suene todo como pasado por la freidora. 

Consejo 1

El mejor aliado para sonar bien es el volumen, y su relación entre los distintos instrumentos. Una forma clásica de manejar el volumen es bajar todos los faders de ganancia a 0 e ir subiéndolos uno a uno según se re reproduce la canción, empezando por los elementos percusivos. De esta manera vas a descubrir que tu producción se va a balancear con rapidez.

Consejo 2

Si haces bien el proceso de balanceado mediante volumen de tu canción posiblemente no te haga falta procesar mucho tus pistas, quizá cierta ecualización para definir mejor el espacio en el espectro de cada sonido, o algo de compresión para delimitar el movimiento de tus sonidos en el aire. Para estos dos propósitos puedes utilizar los clásicos channel strip de la emulación de mesa analógica que más te guste (API, SSL, NEVE, etc.) en ellos encontrarás integrados ecualizadores y compresores.

Consejo 3

Una vez tengas terminada la mezcla siguiendo estos pasos envíaselo a un profesional de la industria o a alguien que admires por cómo suenan sus temas y pídele que te de su visión honesta. De vez en cuando, si puedes, invierte parte de tu dinero en alguien que realice un máster de tu producción, así vas a hacerte una idea de hasta donde podrías llegar, esto es algo que te puede ser muy útil en tus futuras producciones, trabajándolas con la idea en mente de cómo sonará una vez terminada. Aquí quiero aprovechar para decirte que estoy a tu entera disposición si quieres mi visión honesta sobre una producción en la que estés trabajando, o si quieres que realice un master de tu canción, contacta con Daniel Mesa en el siguiente correo de componemos y en breve nos pondremos a trabajar con tu producción.

 

Siguiendo la filosofía y consejos que os he contado en este artículo, conseguí terminar con éxito esta canción que os invito a que escuchéis para que notéis que a veces, las ideas más sencillas, pueden ser las más eficaces para expresar bien una idea en una canción.

Muchísimas gracias por leer este artículo y a Daniel Mesa por ofrecerme este espacio para poder contaros mis experiencias en este largo camino que es la producción de música.
Un abrazo a todos.

Adrián Márquez, Adrikitown